Shevareth

    Communication among many members of the Company had improved thanks not only to many days of wandering but due to the contingencies which demanded from them to understand each other. The step to the balcony made them bend over a deep pit, maybe the deepest they had ever seen till then, from the terrace on which they stood they could stare at a couple of platforms that connected each other through its sides thanks to a couple of tiny salient that enabled to resume the walking standing on a small corridor with many old rungs, some of which were natural rock, others, manufacture. They all stared at each other doubtfully, feeling unable to overcome that obstacle. Lighted up by weak torches and longing for the use of magic banned then by the whopping anti-magic field, they did not decide what to do till Nippur, who stepped forward on the salient protrusion. Not everyone could stick his head out and behold the deed the monk was performing and to many, it was undoubtedly better not to do it. Nippur, unminding his step, lost control, slipped, and fell into the void. 

    The company was petrified for a couple of instants due to the sudden event. Unable to help it, doubts about resuming the march were raised. Debate broke out gradually. Many didn´t feel like facing that kind of obstacle, but the truth is that the fear of holt made them react to face the challenge for days before them was the city of Hasti Laatus whose slave traders were still after them. The following attempt they made with ropes set to prevent them from falling. Slowly they made it from one balcony to another, probing their technique efficiently. Through every single opening they made it hard and with fear, they found arches in passages with diverse inscriptions about past deeds, prayers, or mentions of Raymur. Trying to crack one of them, Dazin activated a trap which explosion cast him into an endless gorge. Another member of the group fell into the jaws of the insatiable abyss. The passages, besides being full of traps, were rustically decorated. In one of the rooms, there were statues of Mereth and Raymur. Other carpets had designs of Raymur and his saint on them. Through one of the lowest balconies, they made out a wide room with many torches. They went across the last balconies dodging many traps and hardships before they decided to enter one of the rooms not overseeing the gadgets they found in their ways such as a font or exorcism representations.     

    After roaming they made it to an illuminated vast chamber. Walking around the place they found eleven cells from which one of them suggested having been forced. Before they opened it they checked the other side of the room on which there was an altar. To get to it they surrounded a pit in which there was a horrible creature they preferred to avoid. They walked carefully and came to the other corner. An altar to Raymur was there, the god of healing. Doing some research they found a false bottom under one of the altar’s millstones where there were scrolls and books. Many of them were written in what seemed to be an elfish language known as drow. Ralminiarrak read one of the pages to try to understand that unknown language.  

    Finally, they opened a cell door which to their surprise, was a creature inside. A humanoid figure, three meters tall appeared as long as they approached the torch at the end of the cave. The sulfur smell on the walls was unbearable and among other stinking smells, they turned the room sickening. The pale light let the figure be seen. His narrow and flat face with prominent cheekbones betrayed his nature. It was a devil. His back members, four hands and the front ones like goat legs, were held by what looked like heavy silver chains. But his mouth was free. 

-Welcome adventurers- hissed he. With every word, he said some sulfur smell seemed to emerge. Before our sight, he shook his black copper brown hips.

-Who are you?- asked Glodin, while he held his weapon.

-Every question has its price- said the devil with a dark smile that let a sort of mark on his tongue be seen that they weren´t able to identify due to the lack of distance and light. 

    The need for information that could enable them to know where they were and what to do among other worries, made many decide to enter the cell and talk to the creature, even against all reservations Ralminiarrak had about it when he told everyone regarding the creature´s nature, Logokron´s. Many members of the company, disregarding the warnings, dared to enter the cell and have their own questions answered. Those were Sarali, Bongun, Ceredan, Siegfried and Ralminiarrak. They all left the gathering disturbed, feeling dizzy and about to throw up, except for the wizard who said that despite not having agreed on anything with the devil, his name had been told to him: Shevareth. Bongun, collecting himself took a look at Yuserd and she smiled back at him. – I´m familiar with the path Yuserd, I know how to get to Grokral!- The dwarf lady´s excitement was evident in her damp eyes while she wept tears of joy. Bongun showed everyone which path to take to leave that tunnel´s net.




La Prisión de los Diablos


    Los interminables resquicios del infraoscuro nos guían por pasadizos que van por debajo, por arriba, algunos circulares ascendentes y otros descendentes para terminar en el mismo sitio. El desplazamiento siempre es difícil, las caminatas son largas y ásperas. La caverna nos lleva a un pasaje de codos y salientes para presentarnos un sistema de balcones que se comunican entre sí por una estrecha cornisa encadenada. En el primer cruce de balcón a balcón Nippur de Agrias cae al vacío. La profundidad de la caída y la falta de eco en su interior nos llama al silencio. 
    Ya en la seguridad del otro balcón la tristeza invadió a todos, pero no se pudo hacer más que continuar. Por delante no espera el pasadizo sostenido por algunos arcos artificiales, uno de ellos con una leyenda que dice: “El camino hacia la verdad”. Las paredes de este túnel dan la sensación de haber sido trabajadas, en ellas encontramos un grabado en el que se representa la lucha entre ángeles extraños y seres malvados de otros planos. Dazin cruzó el arco contiguo con la siguiente leyenda: "El laberinto del dolor" para acercarse al muro e inspeccionar todo ese lienzo pero lamentablemente activó una trampa de fuego. Fue tan fuerte la explosión que lo empujó a las profundidades de la garganta. Nada hubo por hacer. Las pérdidas de la compañía eran y son trágicas. Todos son momentos muy duros. Pero no podíamos quedarnos quietos. Avanzamos por un codo y nos cruzamos con una efigie de Mereth y otra de Turok. Frente a nosotros sobre la izquierda había una pila bautismal y un corredor. Nos decidimos avanzar por el corredor y dejar la pila atrás, de pronto ese pasillo se volvió un piso flotante que rechinaba y a medida que dábamos pasos se escuchaban lamentos y quejidos y al poco tiempo comenzaba a caer una lluvia de sangre. Al terminar ese pasillo una figura de Raymur cubría el techo de la sala contigua. A su lado había grabados de Mereth y Raymur con coronas de espinas haciendo un exorcismo a un humanoide. Al cruzar por una sala con arcos que salían de diversas salientes de rocas activamos una trampa y una lluvia de espinas de plata nos sorprendió. Corrimos para protegernos hacia el balcón que teníamos por delante y pasamos con temor otra arcada. Pero en esta oportunidad observamos que se trataba de un arco tallado con pasión y se encontraba ornamentado por una corona de espinas de plata forjadas estas últimas con mucha destreza. Desde lo alto del balcón observamos una sala con antorchas plateadas, unas manos talladas en representación del símbolo de Raymur y un altar dedicado al mismo dios, por último mesas con pedazos de cuerpos y un foso.
    Pero para acceder allí debíamos pasar varias veces por la estrecha cornisa. Así fue que regresamos a los túneles que habíamos pasado y nos dirigimos al siguiente balcón donde un nuevo arco nos esperaba con la siguiente inscripción: “El reino de los cielos se abre ante el alma pura”, como el anterior túnel, éste hacía un codo y nuevamente se dirigía a la garganta para salir a la cornisa mediante la cual, luego de transitar, llegamos a otro balcón en el que vemos un grabado de Raymur rechazando diablos. En el próximo pase de balcón por la cornisa el siguiente arco cita al libro de las revelaciones del mismo dios. Bajando a otro nivel, nuestra compañía continúa explorando, en esta oportunidad cruzamos un arco con un grabado de un ser encadenado que no podía interpretarse más porque está derrumbado. En el silencio de toda esa instalación bajamos la guardia y nos sorprendieron unos bichos con una luz singular, por suerte no pasó a mayores y nos deshicimos de ellos. Aparentemente los grabados representan un ciclo que estamos por concluir, porque el próximo grabado que pasamos en el próximo arco, un piso por debajo nuestro, representa un minotauro encadenado a un círculo con estelas y detrás de él dice: “El dolor te liberará”. Del lado derecho de ese arco hay un cuenco con un líquido ocre viscoso en cuya pila estaban las siguientes inscripciones “Lava tu cuerpo, purifica tu alma”. La compañía, todos nosotros, no sabemos descifrar dónde estamos, o qué es todo esto. El próximo descenso nos topó con un grabado de Raymur guiando gente. Y posteriormente en el siguiente descenso en otro arco leímos: “Sólo a partir de la oscuridad podrán llegar a la luz”. El siguiente arco presentó una figura conocida por algunos, se trataba de Mereth, un santo exorcista de Raymur, realizando justamente un exorcismo. El último grabado que vimos decía “Dejarás la vida, dejarás la piel, dejarás los huesos, dejarás el alma”, para dar lugar a un túnel por el cual nos adentramos a la gran sala de antorchas de plata.
En la sala hay celdas con distintos dibujos o patrones que aparentemente son protecciones contra los diablos. En Las celdas hay, arrancando desde la derecha:(a continuación sigue una enumeración)
1.- Está vacía con barrotes verticales en su puerta. Es un cuadrado de un metro por un metro con seis metros de alto. Tiene sangre seca en las paredes y un patrón circular de sangre en el techo;
2.- Celda en buen estado con ruidos adentro;
3.- Barrotes en diagonal cruzados. Habitación tubular larga. Ruido de gotas al fondo;
4.- Similar a la celda 3;
5.- Similar a la celda 4, pero con sombras en el fondo. Hay una criatura de 4 brazos clavada a la pared, tiene 2 cuernos grandes y 2 más chicos;
6.- Barrotes verticales. Similar a la celda 1 pero no tan alta;
7.- Similar a la celda 6. Tiene marcas raras en la pared y el piso;
8.- Puerta maciza de metal frío.
9.- Igual a la celda 8. Bastante abollada de adentro hacia afuera. Dentro de esta celda se encuentra encadenado un Logocron.
10.- Similar a la celda 1;
11.- Barrotes verticales destruidos. Se trata de una sala derrumbada;
En el foso del medio hay un goristro que es alimentado con una babosa del río Styx que captura recuerdos. En el altar, debajo de un falso fondo, hay 50 pergaminos. La mayoría estaban escritos en algo similar al elfo antiguo (suponemos que es drow). Algunos de los que pudimos ver eran: “Las revelaciones de Raymur” escrito en celestial, algo sobre el alimento de las criaturas del infra oscuro, la descripción anatómica de una criatura no humanoide (que por los trazos parecía ser un diablo), vivencias del peregrinaje de 4 años de Turok, con texto intercalado en otro idioma, un libro de recetas, un manual de 12 pergaminos con detalle de cómo hacer gritar a un elfo, el Libro de exorcismos de Mereth, el apéndice de Mereth al libro de exorcismos, las "Enseñanzas básicas de Raymur", el Libro de Raymur que explica los efectos de la plata sobre los diablos, el "Libro de Raymur sobre comunidad y unidad", las memorias de un dragón capturado por diablos durante 100 años, que escapó y planeó una venganza (varios dragones, principalmente rojos, pasaron por algo así en los 2dos tiempos de conflicto) y por último 56 rituales arcanos para invocar diablos y cómo se los puede arruinar.

Dentro de una celda de puerta maciza pero medio abollada hay un Logocron llamado Yevareth, un diablo que tiene conocimiento de todo. A cambio de ser tocados por su lengua, nos cuenta que ese lugar es una prisión de una secta de Raymur, seguidores de Turok, que capturan diablos y demonios para torturarlos y obtener conocimiento. Yevareth nos ofrece la respuesta a una pregunta, la forma en que podemos conseguir ayuda en el infra oscuro y además, ofrece responder preguntas a cambio del nombre verdadero de quién pregunta. Los que ingresaron a preguntar son:
- Sarali, salió desconsolado. Averigua que su hija, Densepen, es prisionera de un efreeti en el plano del fuego.
- Bongun, salió desconsolado. El y Yuser buscan la antigua ciudad de Glorkral y deben levantar una maldición.
- Dernwick, salió enojado, ya que el Logocron le dice que él no posee un nombre verdadero.
- Ceredan, salió desconcertado. Tiene un problema con una maldición familiar que hace que todos mueran a una determinada edad. Fue generada por una bruja de los hielos al este de Sternia.
- Sigfrid, salió desahuciado. Conoce de la existencia de Bhanukopa, el dragón que está detrás del estado de sitio y los otros dragones de los toloi.
- Ralminiarrak, salió contento. Dijo haber obtenido información sin nada a cambio. El Logocron le confesó que el carcelero es un drow bastante entrado en años. Y agrega que por supuesto, tarde o temprano se liberará de estas cadenas y buscará vengarse.
    Al término de esa ronda de preguntas, conforme las indicaciones de Yevareth, regresamos por el túnel que nos llevó a esta sala y tomamos el túnel que está unos metros a su derecha. Luego de varias vueltas y codos caminamos por una plataforma semi visible por sobre un pequeño lago hasta detrás de la cascada, donde encontramos una escalera oxidada que asciende.

La Compañía Audaz

    El tránsito por el mundo subterráneo no tenía fin. Las fosforescencias de los hongos iluminaban rostros silenciosos. El temor había crecido, las recientes pérdidas de compañeros y el recuerdo de dramáticos encuentros no eran alentadores. Los decesos resignificaban las palabras que supo decir Ganric oportunamente: “...aquí todos estamos librados al azar…”. 

    La marcha, a pesar del dolor, continuó. Nuevos codos y giros se proyectaban delante de la compañía con sus precipicios y escarpados pasos. Desde las alturas del irregular terreno las pocas luminiscencias permitían apreciar la escasa flora y fauna propia de la oscuridad que proveía el sustento, el cual con ingredientes improvisados, que no siempre daban buen sabor, sostenían a los sobrevivientes de Hasti Laatus. En su andar equívoco el frío y el pudor pasaban casi desapercibidos ante los habituales encuentros con insectos gigantes. La desnudez de algunos se reflejaba en el ánimo de todos por encontrar descanso, ánimo que se desvanecía jornada a jornada. 

    Al dejar atrás el pozo de Dernwick, todos comenzaron a marchar cerca de los suyos. Así se armaron columnas de enanos, de elfos, de humanos y de pequeños grupos de otras razas. Los enanos eran liderados por Belin PrimerTrono, pero desde su deceso se abrieron a comunicarse con otros. Así Yuserd, por su lado, comenzó a relacionarse con Siegfrid además de fortalecer el vínculo con Glodin. Lo que llevó a unirla con los primeros integrantes del grupo que se formó tiempo atrás en Calistenia. Ralminiarrak por su lado trataba de encontrar la forma de entablar un canal con Jax-ur -un elfo cuyo linaje asciende a los tiempos anteriores a que las Cortes se instalaran en Calistenia- así como ya lo tenía con Niben, Sarali y Ganric. Iriador, en tanto, se acercó a Berlaus por la destreza que demostró en diversos enfrentamientos. El entusiasmo de Orgald lo unió a Humaro, Belera y a Dazin. Nippur trató de acercarse a los más callados, Gantent, Crisco, un semi elfo y a Ceredan. Los enanos Bongun y Barent poco a poco fueron tras los pasos de Yuserd, aún vivía en ellos la imagen de Magrim. 

    Lo impredecible de los sucesos forjó un vínculo muy fuerte entre todos. En una ocasión, luego de resultar victoriosos de un enfrentamiento con unos seres de las profundidades, se hicieron con un buen botín proteico y decidieron hacer un asado, el asado de las profundidades, así lo llamó Orgald. Sus cuerpos necesitaban alimento rico en calorías. Ralminarrak improvisó un asador junto a Dernwick mientras el bardo animaba a todos sentados alrededor del fuego con drapas sobre diversos héroes de Andalas hasta tanto estuviera cocida la carne. 

- Me llamo Saralí - el gnomo con su voz melódica irrumpió parándose durante la interpretación de Orgald - vengo de Sitacia, de Jardín de Mar. Estaba, estoy….es decir, partí hace tiempo en busca de mi hija. Y como todos y muchos otros más he terminado prisionero del cabalgabestias en Hasti Laatus.  

    Las palabras de Saralí daban cuenta que aprendió la lengua común del comercio mientras recorría vaya a saber qué caminos en busca de su hija. Orgald continuó cantando famosas drapas de gnomos, drapas esternias, de los elfos y de los grandes héroes enanos pero en un tono más bajo tratando de animar a otros a imitar al gnomo y hablar. El fuego de pronto se volvió un fogón con un cajón de madera que Iriador arrojó. Y luego con otro, las llamas se animaron aún más con andrajos y viejos cajones de madera encontrados entre los elementos que componían el botín, las llamas se elevaron. 

- Me llamo Iriador Casa de las Voces -  ante el crepitar de las llamas el elfo continuó con la propuesta de Saralí - provengo junto a mi hermano de Calistenia. Nos encontrábamos en una cena cuando hubo un ataque sobre la Ciudad. Sin poder hacer mucho terminamos en Hasti Laatus. 

- El fuego…, - dijo Orgald - conozco y he visto muchos pueblos que le dan un sentido único a este tipo de rondas alrededor del fuego, quizá universal. Nuestros escaldos dicen que esta actividad es algo típico en la mayoría de las culturas. Hay muchas historias de amor, muchas tragedias y grandes acontecimientos que han sucedido alrededor de una chispa, por lo que seguramente…nosotros lo hemos aprendido de alguna otra cultura, anterior…más antigua que ya ha pasado por esta experiencia, la cual ciertamente es un momento inolvidable que es atravesado por los sentimientos más variados, eso me recuerda a la drapa del gran campeón….

- Así  es. - dijo Dernwick mirando las ondulaciones de las llamas, interrumpiendo al bardo-. Como Orgald, también vengo de la región de Esternia. Soy un hombre muy apegado a la naturaleza. Veo este momento y siento que el fuego nos llama a unirnos, a mirarnos a los ojos y dejar lo individual para encontrarnos y lograr con ello, la misma naturaleza del fuego, ofrecer calor al otro. 

- “Nos encontramos en las cercanías a los nervios de las profundidades, en el infraoscuro. Un lugar en donde ciertamente, aquí todos estamos librados al azar si es que actuamos de forma individual. Debemos estar unidos, ser como una manada” - dijo Ganric sumandose a las palabras de Dernwick.

- Es cierto - dijo Glodin con solvencia -, Ganric tiene razón debemos ser unidos. Debemos ser …una Compañía…

- ...La Compañía Audaz - dijo Siegfrid poniéndose de pie y alzando un puño con convicción y gritó lleno de energía - ...SI, ¡seremos la luz en esta oscuridad!

- Viva la Compañía Audaz - dijo Iriador -  con una sonrisa tratando de contagiar a todos. Orgald aprovechó la ocasión y con silbidos y golpes de percusión improvisó una drapa para conmemorar el nacimiento de la compañía.



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(English version)
The Bold Company

    The transit through the underground world had no end. The phosphorescences of the mushrooms illuminated silent faces. The fear had grown, the recent loss of companions and the memory of dramatic encounters were not encouraging. The deaths resignified the words that Ganric knew how to say opportunely: "...here we are all left to chance...". 

    The march, despite the pain, continued. New elbows and turns projected ahead of the company with their precipices and steep steps. From the heights of the irregular terrain, the few luminescences allowed us to appreciate the scarce flora and fauna typical of the darkness that provided sustenance, which with improvised ingredients, which did not always taste good, sustained the survivors of Hasti Laatus. In his mistaken walk, the cold and modesty went almost unnoticed in the face of the usual encounters with giant insects. The nudity of some was reflected in the spirit of all to find rest, spirit that faded day by day. 

    Leaving Dernwick Well behind, they all began to march close to their own. Thus, columns of dwarves, elves, humans and small groups of other races were formed. The dwarves were led by Belin FirstThrone, but since his death they opened up to communicate with others. Thus Yuserd, on his side, began to relate to Siegfrid in addition to strengthening the bond with Glodin. What led to join her with the first members of the group that was formed long ago in Calisthenics. Ralminiarrak for his part tried to find a way to establish a channel with Jax-ur -an elf whose lineage goes back to the times before the Courts settled in Calisthenics- just as he already had with Niben, Sarali and Ganric. Iriador, meanwhile, approached Berlaus because of the skill he showed in various confrontations. Orgald's enthusiasm united him with Humaro, Belera, and Dazin. Nippur tried to approach the quieter ones, Gantent, Crisco, a half-elf, and Ceredan. The Bongun and Barent dwarves gradually followed in Yuserd's footsteps, the image of Magrim still lived in them. 

    The unpredictability of events forged a very strong bond between everyone. On one occasion, after being victorious in a confrontation with some beings from the deep, they got hold of a good protean booty and decided to make a roast, the roast of the deep, that's what Orgald called it. Their bodies needed high-calorie food. Ralminarrak set up a spit alongside Dernwick while the bard cheered everyone seated around the fire by draping drapes over various Andalas heroes until the meat was cooked. 

- My name is Saralí - the gnome interrupted with his melodic voice, standing up during Orgald's interpretation - I come from Sitacia, from Jardín de Mar. I was, I am… that is, I left a long time ago in search of my daughter. And like everyone and many others I have ended up a prisoner of the beast rider in Hasti Laatus.  

    Saralí's words revealed that she had learned the common language of commerce while traveling who knows what paths in search of her daughter. Orgald continued to sing famous gnome drapes, sternian drapes, of the elves and of the great dwarven heroes but in a lower key trying to encourage others to imitate the gnome and speak. The fire suddenly became a stove with a wooden crate that Iriador threw. And then with another, the flames further animated with tatters and old wooden crates found among the items that made up the loot, the flames rising. 

- My name is Iriador House of Voices - before the crackling of the flames the elf continued with Saralí's proposal - I come along with my brother from Calisthenics. We were at dinner when there was an attack on the City. Without being able to do much we ended up in Hasti Laatus. 

- The fire…, - said Orgald - I know and have seen many towns that give a unique meaning to this type of rounds around the fire, perhaps universal. Our skalds say that this activity is typical of most cultures. There are many love stories, many tragedies and great events that have happened around a spark, so surely... we have learned it from some other, older... older culture that has already gone through this experience, which is certainly a unforgettable moment that is crossed by the most varied feelings, that reminds me of the drape of the great champion….

- That's how it is. Dernwick said, looking at the rippling flames, interrupting the bard. Like Orgald, I also come from the Esternia region. I am a man very attached to nature. I see this moment and I feel that the fire calls us to unite, to look into each other's eyes and leave the individual to meet and achieve with it, the very nature of fire, offer warmth to the other. 

- “We are in the vicinity of the nerves of the depths, in the infradark. A place where certainly, here we are all left to chance if we act individually. We must be united, be like a pack” - Ganric said, adding to Dernwick's words.

- It is true - said Glodin with solvency -, Ganric is right we must be united. We must be…a Company…

- ...The Bold Company - Siegfrid said standing up and raising a fist with conviction and shouted full of energy - ...YES, we will be the light in this darkness!

- Long live the Audacious Company - said Iriador - with a smile trying to infect everyone. Orgald took advantage of the occasion and with whistles and percussion blows he improvised a drape to commemorate the birth of the company.



Ralminiarrak House of Voices - Ralminiarrak Casa de las Voces


(english version)

Ralminiarrak House of Voices, member of the Blue House of Calistenia. Dedicated to helping those displaced by the recent invasion of the Toloi dragons, he built a small settlement on the outskirts of the city where he himself took care of cooking and helping the refugees. In his culinary apprenticeship, he picked up a book by mistake. Being in him a habit he read it and cast his first spell. His innate magical aptitude led him down a path he hadn't imagined.

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(version castellano)

Ralminiarrak Casa de las Voces, miembro de la Casa Azul de Calistenia. Dedicado a socorrer a los desplazados por la reciente invasión de los dragones toloi, construyó en las afueras de las ciudad un pequeño asentamiento en donde el mismo se ocupada de cocinar y ayudar a los refugiados. En su aprendizaje en el arte culinario, tomó un libro por error. Siendo en él un hábito lo leyó y conjuro su primer hechizo. Su aptitud mágica innata lo llevó un camino que no había imaginado.





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